Lhardy

Historia del establecimiento

Hablar del Restaurante Lhardy es hablar de uno de los establecimientos joya de Madrid. La joya más valiosa, refinada y exquisita, en cuanto a restaurantes de la capital se refiere. Nos trasladarnos al entrar por sus puertas, a la época del romanticismo madrileño, en un ensueño selecto de goce para los sentidos. Un viaje en el tiempo para recrear el gusto tan delicado y exclusivo que se tuvo en los años treinta del S.XIX en el florecimiento de la cultura romántica en España; por lo tanto, la gastronomía, la decoración, el servicio, la estética, o la conversación eran todo un arte.

El Lhardy ha conservado parte de la historia de la ciudad en su espacio de la Carrera de San Jerónimo, desde 1839, cuando Emilio Huguenin abre sus puertas, en un inicio como pastelería; después abriría sus maravillosos salones aristocráticos. Este restaurador francés había aprendido oficio de alta confitería en Bésançon y había desarrollado su aprendizaje como cocinero en París, encontrando en Madrid, una oportunidad de emprender un negocio por los consejos que exiliados españoles, tras el reinado de Fernando VII, le habían sugerido para establecerse en Madrid, pues la oferta gastronómica de la ciudad, era de baja calidad. Existían fondas y casas de comidas, donde el servicio era malo, las comidas con abundante ajo y aceite, por lo general, no eran del gusto de viajeros europeos. Faltaban restaurantes más sofisticados que ofrecieran lo exquisito de la cocina francesa.

Huguenin que pasó a llamarse Emilio Lhardy, encontró un país donde reinaba Isabel II, que en ese momento contaba con nueve años, en regencia de María Cristina de Borbón dos Sicilias. Era el momento de la primera guerra carlista, faltaba un año para que esta guerra civil llegase a su fin. Culturalmente, Larra había dejado gran estupor tras su muerte, en 1837, el discurso de José Zorrilla ante la tumba de Fígaro, la posterior publicación de Don Juan Tenorio o las obras de Espronceda, habían fijado el marco romántico literario que vivía la ciudad en época de tertulias culturales o políticas en los cafés de la Puerta del Sol o los de la calle de Alcalá, que empezaron a proliferar, junto a los restaurantes, tras el salto técnico del inicio del alumbrado de gas en 1832.

El Lhardy daba cobertura a las reuniones de sociedad de aquella época, a las clases aristocráticas, políticas o culturales. Todo el devenir histórico del S.XX también tuvo allí cita, con numerosas personalidades que forjaron nuestra historia, quizá degustando los manjares que este restaurante tan especial ha sabido mantener en el tiempo.

Es proeza de este restaurante centenario, el gusto y mimo por la conservación histórica de sus lujosas salas y de sus servicios. Intactos han quedado muchos detalles de su diseño original, de la proyección que Emilio Huguenin escogió en un inicio. También desde entonces, es distintivo de este establecimiento su servicio de cáterin de alto standing.

Pero sobre todo se conserva la decoración que José Guerrero ideó para sus salas superiores y tienda en 1885, como la fachada de madera de caoba traída de Cuba o como el samovar de plata que dispensa su característico consomé, la proyección de sus actuales salones de gusto Segundo Imperio: El salón Isabelino, Salón Blanco o Salón Japonés para marco inmejorable de sus selectos platos… El cocido madrileño, servido a sus “tres vuelcos” es uno de los mejores de la ciudad, así como los “Callos Lhardy”. Otro plato estrella es el “Lenguado al vino blanco” o sus carnes escabechadas etc.

En tienda destacan además de su famoso consomé, sus barquetas de riñones, Roastbeef, pasteles de hígado de perdiz, liebre, lengua escarlata, pavo trufado o la suculenta charcutería, que hacen del Lhardy una excelente propuesta gastronómica marcada por la calidad, que se ha conseguido a través del prestigio que aportan los siglos y la sabiduría de  las diversas generaciones que lo han hecho posible.

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Contacto

  • +34 915213385
  • Carrera de San Jerómimo, 8
  • 28014- Madrid
  • Ihardy@Ihardy.com
  • De lunes a sábado de 9:00 a 23:00h
  • Domingo de 10:00 a 16:00h
  • Ihardy@Ihardy.com
  • Domingos tarde cerrada.
  • Horario Restaurante

  • De lunes a sábado de 13:00 a 00:00h
  • Domingos de 13:00 a 16:00h
  • Domingos noche cerrado.
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